Tangle


iota-sexo-con-maquinas-tokio-internet-of-things

Kazuma Kiryu, un joven con sangre yakuza, trazó los méritos necesarios para que el sindicato le autorizara rentar un salón en el barrio Shinjuku Ni-chōme  de Tokio con la intención de entrar en el negocio del placer femenino haciendo uso de iotas. La tarde en que el oyabun recibió al pequeño empresario en sus oficinas de Kabukichō, un grupo de turistas franceses que obstruían el paso al edificio fueron amablemente instruidos a desalojar la vereda por los wakashu, quienes con severidad gestual abrieron paso al    cabeza del clan. Goro Gan, un oyabun respetado por tener al majime en su ADN, llegó al recinto donde ya esperaba el audaz empresario, quien había interesado al bienquisto con un shinogi que podría dejar buenos dividendos en el negocio del placer. Un sobrio saludo a la distancia terminó en un ademán que armó la mesa de diálogo. El vapor del té trepaba por el......

Seguir Leyendo